EL CAMPEON y SU PALABRA

2018-11-30

Fue siempre protagonista del Turismo 4000 Argentino. Tres subcampeonatos y un cuarto puesto en los últimos años aun le dejaban a Germán Pietranera la gran deuda pendiente: ganar el Campeonato en el T4000. Mantuvo siempre una destacada performance, digna de un campeón, pero en la etapa final, no lograba cumplir ese objetivo que llegó el pasado domingo, en el Autódromo Roberto Mouras: Germán Pietranera era el Campeón de Turismo 4000 Argentino.

La emoción ganó espacio lógico posterior a la bandera a cuadros. La misión la había cumplido. Ese sueño postergado de campeón, ya era una realidad innegable que internamente querían sentir como tal varias fechas antes. Pero hubo que esperar. Y sufrir. “Todo el año se planteó una dura disputa con Emmanuel Pérez Bravo y con Carli Bava; había que ganar todos los puntos posibles el fin de semana, más considerando que la fecha del día domingo daba puntaje y medio al habitual, pero todo se complicó el sábado cuando se rompió el motor del auto. Sabía que si ganaba esa carrera ya era campeón, yo quería definir el campeonato el sábado; mi auto funcionaba mejor en varios sectores y por eso quería el sábado lograr el objetivo. Tenía que encontrar el espacio en alguna curva para superarlo a Pérez Bravo y cuando estaba en búsqueda de eso se rompió el motor. Increíblemente el auto no se paró nunca y el sábado terminamos con las manos vacías. El equipo trabajó mucho durante las horas siguientes, desarmando todo el motor y controlando el sistema de lubricación para que no queden restos de metal”, detalló Pietranera al respecto.

El domingo llegó la definición. Todavía sobrevolaba la incertidumbre tras lo ocurrido el sábado, cuando el motor se detuvo a una vuelta del final. Pero solo había una meta: ganar el campeonato. “Para el domingo tuvimos que poner el motor de repuesto, pero andaba tan bien como el motor que usamos el sábado. Por los cálculos que habíamos hecho, llegando en el séptimo lugar si Emmanuel ganaba la carrera. Salimos tranquilos a la pista, pero intranquilos arriba del auto sabiendo lo que ocurrió el sábado con el motor. Fue un gran año, sin dudas. A mitad de año nos convencimos que este tenía que ser el año del campeonato; luego de muchos años intentándolo esta era la gran oportunidad. El sábado no podía creer lo que pasó con el motor, teniendo el año que tuve con cinco carreras ganadas pensaba que no se podía escapar el campeonato”, reconoció.

El apellido Pietranera es tradición en el automovilismo regional. Sinónimo de campeones, faltaba en la vitrina el título de Turismo 4000 Argentino que finalmente llegó. “El automovilismo cada vez está más caro, pero nosotros somos apasionados de este deporte. Tengo un grupo humano bárbaro que me acompaña, y una de las claves de la obtención del campeonato fue sin dudas el equipo. De hecho, solo en la carrera del sábado se paró el auto, y en todo el año siempre sumamos puntos; en el area técnica hizo un trabajo muy grande Rodolfo di Meglio, logrando que el auto funcione excelente, distinto a todos los Ford Falcon. Claudio Garofalo y Marcelo Rodrigues me entregaron un motor excelente, y yo me adapté rápidamente al auto; había corrido anteriormente con Chevrolet y Dodge, conozco las virtudes de todos los autos y me sorprendió realmente como funcionó el Ford Falcon”.

En la palabra campeón que lucirá orgulloso, también cabe la palabra desafío. Asumió ser referente de Ford Falcon este año, y rápidamente mostró sus intenciones: la victoria en la primera fecha ya reflejaba que la temporada del Turismo 4000 Argentino iba a ser distinto al habitual. Así lo fue. “Cuando corría con Chevrolet, los Dodge funcionaban muy bien y apostamos a la marca; más allá de algunos retoques reglamentos siempre fuimos competitivos. Los Ford Falcon no funcionaban muy bien, sí tenían parciales más que interesantes, por eso era un desafío y así lo encaramos. Acordamos con Gonzalo Aramburu la compra del auto que hoy tengo yo, que construyó Daniel Uranga. Habían pasado varios años del último campeonato de un Ford en el Turismo 4000 Argentino y hoy pudimos lograrlo. Hemos cumplido nuestro objetivo”.

Logró la estrella que le faltaba. Tuvo que esperar, pero supo hacerlo y finalmente cumplió con aquella meta que se tornaba pendiente. Saber esperar, tuvo su premio.

 

NOTA: Para la producción de este envío, agradecemos a la producción del programa radial LARGARON (Lunes a Viernes 14,00 horas, por AM 1070), y a los periodistas Luis Emilio Stabulari y Alvaro Micheli